Café para las horas que importan.
Hay una hora donde la ciudad se rinde. Los coches se apagan. Los mensajes dejan de llegar. El refrigerador suena más fuerte que nunca. Y tú sigues despierto. No por insomnio. Por elección. Porque el mejor pensamiento no llega cuando lo programaste. Llega tarde. Llega solo. Llega cuando ya nadie pide nada. Para esa hora no sirve el café de la mañana. Esa hora pide otra cosa.
Origen
El origen importa. La fruta lo demuestra.
Granos de Chiapas y Nariño. Altitud entre 1,400 y 1,900 metros.
Cosechados a mano, uno por uno. Lavados con agua de manantial. Secados al sol, no en máquinas, no al vapor.
Llegan a Houston en sacos de yute, no en contenedores genéricos. Cada lote tiene nombre, origen y fecha.
Tueste
Catorce minutos entre el grano y el carácter.
Tueste medio-oscuro. Lento.
Catorce minutos exactos. Suficiente para sacar el chocolate, no tanto como para perder la fruta.
Cada lote lleva la fecha del día que salió del tostador. Si tarda más de tres semanas en llegarte, no lo enviamos.
Ritual
El café de las 11pm tiene sus propias reglas.
Una taza, no dos. Filtro, no espresso. Sin azúcar.
A las 11pm, no a las 7am. La noche tiene su propio tempo.
No es para despertarte. Es para acompañarte en la parte del día que el resto del mundo ya olvidó.
9pm – 11pm
Dusk
Para empezar la noche.
Suave. Notas de chocolate con leche, almendra tostada, miel.
Tueste medio. 250g
$24
11pm – 1am
Twilight
Para entrar en flujo.
Equilibrado. Notas de cacao oscuro, ciruela, naranja.
Tueste medio-oscuro. 250g
$26
1am – 4am
Midnight
Para la hora más larga.
Profundo. Notas de tabaco, melaza, nuez negra.
Tueste oscuro. 250g
$28
4am – 7am
Dawn
Para terminar lo que empezaste.
Brillante. Notas de cítrico, panela, hibisco.
Tueste claro. 250g
$26
Tu turno
Empieza por donde sea. La noche no juzga.
Envíos a toda la república. Tres semanas máximo desde el tueste.